AMBERES 2019. NOCHE DE NÚMEROS

Hay días de esos que la fortuna no acompaña, o más bien al revés: casi siempre no aparece y con que no aparezca el infortunio nos sentimos satisfechos. Por eso lo mejor es no dejar nada al azar o al menos, lo  menos posible.

Y así ha sido Roberto Durán: sin dejar nada al azar.

Empresa difícil ésta. Imposible.

Podemos llegar a casi todo pero el azar tiene siempre la última palabra. Aquí, en el Concurso mejor sumiller del mundo ha intervenido en varias ocasiones. Por ejemplo, la candidata que ha participado por Holanda se hizo candidata el día de antes; el azar decidió que enfermara el cabeza de lista y entró en su lugar. El azar nuevamente decidió que el presidente de la asociación de Venezuela llegase anoche tras tres días en el aeropuerto de Caracas (bien es cierto que este caso tenía más de previsible) pero en fin, que la capacidad de llegar a tenerlo todo bajo control es finita y no hay tu tía.

Así que en esto de los concursos qué les voy a contar…que además de serlo hay que parecerlo y no vale ser un buen sumiller, o el mejor, sino que hay que parecerlo y mucho. Porque ya vendrá el azar a desarmarte o todo lo contrario.

Ayer no nos acompañó para bien, sin embargo seguimos felices porque el infortunio tampoco. Nada de dramas.

La noche iba de números.

Empezaba la noche con un cocktail curioso (y no me refiero a la comida, pero confieso que me acordé mucho de la dehesa extremeña) La curiosidad radicaba en que cada copa iba numerada y ese número podía hacerte ganador del diamante que se sortearía minutos después.

Pues como van imaginando fue que no nos tocó. La fortuna ayer no vino con nosotros por un número.

En fin, da igual, hemos venido a otro juego. A cantar línea y seguir para bingo en el mundial.

Empezamos.

Suena móvil. 1-0 Gol de Ronaldo. No jod….s venga. Da igual, seguimos a lo nuestro.

The number…sixty-six … the fifty-four,…(aquí no se estilan las rimas) …seven…ya han entrado Suecia, Irlanda, Dinamarca…

2-0 otra vez el mismo….(no comment)

 

 

 

 

Y seguimos con los numeritos y los países…ya tenemos chino, dos japos, el francés que no falla y esto va bajando.

Tuenty….uy! .tampoco. Otra vez por un número!  Era un señal… el azar no estaba con nosotros.

El final ya se lo saben. Roberto hace mucho que lleva trabajando para no dejar nada al azar pero éste es inexpugnable.

Y así fue como el azar que es un caprichoso, decidió jugársela en el teórico y como con el diamante, por un número no hemos llegado a más. Misma suerte corrió el atlétic, otra vez por un número, pero para Roberto la competición no ha hecho más que empezar. Ésta ha sido su primera competición internacional y estamos satisfechos. Ha recibido felicitaciones personalmente de miembros del jurado (Arvin Rosegren ni más ni menos, campeón del mundo en 2016) ante los que se midió en el examen práctico (ese en el que el azar no tuvo narices de intervenir) y ahora sabe a quién se enfrenta,  las reglas del juego y los rivales: un jurado, 65 candidatos y el omnipresente azar al que tiene por reto quitarle competencias para la próxima batalla. Será en octubre, en Londres, donde se enfrenta a un nuevo reto: el examen Master Sommelier para el que sigue trabajando y en el que sin duda su experiencia en Amberes le está haciendo más fuerte.

El número que nos faltó para el diamante, el azar se lo dio a un periodista británico, y en el caso de los candidatos los semifinalistas a los que acompaño la fortuna son:

Martin Bruno (Argentina), Avril Loïc (Australia), Antoine Lehebel (Bélgica), Pier-Alexis Soulière (Canadá), Reeze Choi (China), Nina Jensen (Dinamarca), David Biraud (Francia), Marc Almert (Alemania), Julie Dupouy-Young (Irlanda), Satoru Mori (Japona), Wataru Iwata (Japona), Raimonds Tomsons (Letonia), Martynas Pravilonis (Lituania), Andrea Martinisi (Nueva Zelanda), Piotr Pietras (Polonia), Julia Scavo (Rumania), Aleksandr Rassadkin (Rusia), Vuk Vuletic (Serbia) y Fredrik Lindfors (Suecia)

Si pusiéramos una chincheta en el mapa señalando cada país semifinalista  veremos dos cosas:

En toda sudamérica…un sumiller? ¿Y en la vieja Europa además de en los países mayores productores de vino del mundo?

Tengo alguna teoría sobre esto, pero antes de exponerlas me gustará conocer alguna más, no quiero creer que también el politiqueo y el dinero se unen al azar como enemigos.

Como dice Roberto Durán: THANK YOU FOR COMING.

Susana Luquero.

Author: UAES - Departamento de Prensa

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