PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE LA SOMMELLERIE INTERNACIONAL

Andrés Rosberg (ASI): “En la comunidad de sommeliers internacional hay un enorme
respeto por Castilla y León como zona de producción”

ANDRÉS ROSBERG, PRESIDENTE ASI

“No puedo por menos que admirar la inserción cultural del vino y la gastronomía en la
sociedad española”, afirma Andrés Rosberg, presidente de la Asociación de la
Sommellerie International (ASI), cuyo Comité Técnico se reunirá en Valladolid del 25 al
28 de enero, para trabajar en el Concurso de Mejor Sumiller de Europa y África, que
tendrá lugar en Chipre el próximo mes de noviembre, y para preparar el terreno para la
candidatura de España como anfitriona de la Asamblea General de la ASI en 2023.
A raíz de la visita de la élite internacional de la sumillería a Castilla y León, Andrés
Rosberg, una auténtica Personalidad del Vino, argentino que se reconoce heredero de la
cultura vitivinícola del Mediterráneo, reflexiona en esta entrevista sobre los nuevos
tiempos que vive, también, el arte de la sommellerie; sobre el diálogo de los pueblos con
los productos de la tierra; y el que se establece entre los productores y los sumilleres
venidos de otras latitudes. “De parte de la comunidad de sommeliers internacional hay
un enorme respeto por esta zona de Castilla y León como zona de producción, y no hay
sommelier, por más premios que tenga, al que no le brillen los ojos cuando le proponen
tomar uno de estos caldos”, asegura.
UAES.- ¿Cuál es el objetivo de estas reuniones fuera de un sitio de trabajo habitual o que
trasciendan a la sociedad y al mundo del vino?
ANDRÉS ROSBERG.- La ASI organiza desde hace 50 años (el año pasado cumplió 50 años)
el Concurso Mejor Sommelier del Mundo. Estos concursos nos permiten tener un ganador, que
se convierte en un referente, embajador de la profesión, pero también tener a cientos de
sommeliers que estudian, entrenan, catan, practican, se preparan para competir por este
puesto y finalmente eso es lo que nos permite, a través de la competencia, mejorar el nivel de
la sommellerie mundial.
Independientemente además de que, por supuesto, nos dé exposición a la profesión; le
muestra a la gente el rango de cosas que un sommellier es capaz de hacer; le muestra, ojalá, a
los dueños de restaurantes y gerentes de hoteles que contrataron sommelliers que es una
inversión y no un gasto, etc.
En este contexto, lo cierto es que, a medida que han ido pasando los años, el concurso ha ido
creciendo tanto en cantidad de participantes como en exigencia. En el último mundial hubo más
de 60 países compitiendo, y en este próximo que viene ahora a fin de año en Chipre, que va a
ser el Concurso Mejor Sommelier de Europa y África, vamos a tener alrededor de 40 ó incluso
tal vez 42 países en competencia.
“Desde 2016, la ASI incorporó la transmisión en vivo por Internet de las finales”
A eso se suma que desde el concurso Mejor Sommelier del Mundo, que se realizó en Argentina
en 2016, la ASI incorporó la transmisión en vivo por Internet de las finales de los concursos
internacionales, de manera que cualquier sommelier en cualquier lugar del mundo pueda ver la
final del Mundial en vivo o de nuevo en nuestra página. El hecho de que los participantes estén
cada vez más preparados, la mayor exigencia de los concursos y la presión extra que nos
imprime ahora el nulo margen de error que nos da tener una final televisada en vivo para todo
el mundo hace que, de nuestra parte, tengamos que trabajar también cada vez más duro en la
organización.
La ASI tiene, por ende, desde hace ya un tiempo largo, lo que nosotros denominamos el

Comité de Concursos de Sommeliers, compuesto en muy buena parte por ganadores de estos
concursos, por ex mejores sommeliers del mundo, además de por algunas personas que tienen
un conocimiento específico sobre temas logísticos y sobre temas relacionados con la
organización puntual de los concursos, que en este momento tiene más de diez personas. Y
este Comité tiene que trabajar muy duro para poder organizar esta competencia.
En este contexto, nosotros viajamos a fin de este mes a España a tener una reunión para ya,
en enero, empezar a trabajar en lo que es el ramado de las pruebas del concurso que se va a
celebrar en Chipre. Fíjese que tiene a más de diez personas trabajando a lo largo de casi un
año.
UAES.- ¿Por qué la ASI ha elegido a España para esta reunión de trabajo?
A.R.- La elección de España tiene que ver con diferentes motivos: En primer lugar, España
expresó su interés por ser sede de una Asamblea General de la ASI en 2023, con lo cual ya es
oficialmente candidata a ser sede de esta Asamblea 2023.
El hecho de que sea candidata a nosotros nos agrega el incentivo de querer armar un evento
ahí con anterioridad, un poco para evaluar la organización de España y estar en mayor
contacto con la Unión de Asociaciones Españolas de Sumilleres (UAES).
Finalmente, España además también tiene una ubicación geopolítica muy central, porque la
verdad es que nosotros, en este Comité que se va a reunir en Valladolid, tenemos gente que
viene de Japón, de las Américas (tanto América del Norte como América del Sur), gente que
viene de África y gente que viene de diferentes lugares de Europa también.
Así que, tanto desde la participación creciente de España en la Asociación de la Sommellerie
Internacional (ASI); como de la historia que tiene, la trayectoria y la dimensión de lo que es la
UAES, que es una de las asociaciones más grandes del mundo; como desde lo geopolítico,
nos parecía muy lógico que se pudiera hacer algo en España. La ASI hacía ya algunos años
que no visitaba oficialmente España, así que surgió la idea en la charla con Pablo Martín
[presidente de UAES, segoviano], afortunadamente él se entusiasmó y toda la maquinaria de la
UAES nos está prestando una colaboración enorme en hacer que este evento sea un éxito.
UAES.- Dentro de España, ¿por qué la ASI ha decidido reunirse en Castilla y León y
cuáles son las expectativas de esta cita?
A.R.- La decisión respecto de Castilla y León está relacionada con diferentes factores. En
primer lugar, es de fácil acceso desde el aeropuerto de Barajas. Estaremos tres días. Entonces,
hay que optimizar los tiempos de traslados internos. En este sentido, Valladolid ofrecía un
espacio accesible desde Barajas y en el medio de una de las grandes regiones productoras de
vino del mundo.
Por otro lado, en esta oportunidad este Comité es de once o doce personas, con lo cual es
relativamente simple movilizarlos y alojarlos, pero lo cierto es que esto se inscribe en lo que es
también la candidatura de España a organizar la Asamblea General de la ASI en 2023. Porque
si ello llega a suceder, lo más probable es que estemos hablando de un grupo de mínimo cien
personas, probablemente bastantes personas más también. Ya el tema de alojamiento y de
movilidad, de infraestructura y de buena gastronomía, es un factor importante. Entonces
propusieron en la UAES que hiciéramos esta reunión en Valladolid, también como una manera
de hacer un pequeño ensayo o conocer un poco lo que podría ser una de las sedes de la
Asamblea en 2023.
UAES.- ¿Qué opinión le merecen vinos que produce esta región, algunas de cuyas
mejores bodegas la ASI va a visitar?
A.R.- Castilla y León en general y la Ribera del Duero en particular es una de las

denominaciones de origen de referencia. Creo que si uno se pone a pensar en las diez o
quince apelaciones más renombradas del mundo, aparece seguro. Vega Sicilia, lo mismo.
Vega Sicilia es un productor que es casi una leyenda en sí mismo. De hecho, uno de los vinos
que utilizamos en la final del último Concurso de Mejor Sommelier del Mundo en Bélgica 2019
fue un vino de Vega Sicilia. Eso mucho antes de que pensáramos en hacer esta reunión en
España y en Valladolid. De parte de la comunidad de sommeliers internacional hay un enorme
respeto por esta zona como zona de producción, y no hay sommelier, por más experimentado,
y por más premios que tenga, al que no le brillen los ojos cuando le proponen tomar uno de
estos caldos. Así que creo que estamos todos muy entusiasmados con la posibilidad de poder
visitar estos productores. La verdad es que hay una proliferación enorme de productores que
hacen vinos increíbles.
Nosotros estamos convocando a los exganadores de varios de los concursos de mejor
sommelier del mundo a participar de esto y es interesante que ellos, además de trabajar
durante el día encerrados preparando pruebas para el próximo concurso continental de
sommeliers, finalizada la jornada laboral, puedan ellos también distenderse y aprender y
acceder a probar estos vinos de ensueño.
UAES.- Cada país, cada pueblo, tiene una relación propia y muy especial con el vino, con
la tierra, al fin y al cabo. España es un país mediterráneo ¿Cómo valora la relación que
tiene España con el vino?
A.R.- Yo soy argentino. Soy productor de uvas en la provincia de Mendoza y la población
argentina desciende mayormente de españoles y de italianos, así que para mí, el vino, creo
que como para los españoles, es parte central de nuestra cultura y de nuestro día a día, desde
el consumo y desde la producción, las dos cosas. Las provincias en Argentina productoras de
vino tienen en el vino una de las mayores, si no la mayor fuente de ingresos de estas
provincias. Mendoza, la provincia productora más grande de Argentina, entre lo que es el
sector vitivinícola, más la gastronomía, más el enoturismo, es una parte grande de su día a día
desde lo cultural, desde el consumo, desde lo gastronómico y desde la producción.
Voy a hacer una digresión, pero creo que es interesante. En junio del año pasado, la ASI
cumplió 50 años y también la Unión de la Sommellerie Francesa. Yo tuve el honor de haber
sido invitado a participar al festejo de la Unión de la Sommellerie Francesa, y en ese festejo
que se realizó en Lyon, conocí a un señor que fue una de las seis personas que estaban
sentadas alrededor de la mesa el 3 de junio del 69, cuando se fundó la ASI. Entonces
aproveché la oportunidad para preguntarle ¿en qué pensaban ustedes? ¿Cuáles eran los
objetivos? ¿Qué tenían en mente cuando fundaban la ASI? Entonces eran solamente cuatro
países: Portugal, Bélgica, Francia e Italia. Y me dijo, bueno, por supuesto, estamos pensando
en promover la formación del sommelier (recordemos que en aquella época no existía Internet,
entonces era muy difícil acceder a información); queremos reforzar el rol del sommelier en los
restaurantes, queremos promover la profesión; y finalmente, me dijo que había un tercer
objetivo, que era la defensa y la promoción de un estilo de vida asociado a la producción
vitivinícola en Francia o alrededor del Mediterráneo. Y a mí me quedó grabada su respuesta,
porque finalmente me estaba hablando de que la idea de ellos cuando fundaban la asociación
era, de alguna manera, servir a sus colegas, y por último también, y no menos importante,
servir a los productores, a un modelo económico, cultural de producción muy arraigado en el
Mediterráneo. Y yo creo que ahí encontramos tal vez una de las mayores explicaciones a por
qué la ASI ha crecido y se ha mantenido a lo largo de más de 50 años. Y es que la verdad es
que el tiempo ha pasado, pero el objetivo central sigue siendo primordialmente el mismo. Yo no
puedo por menos que admirar la inserción cultural del vino y la gastronomía en la sociedad
española. Yo soy una extensión de eso en un punto.
UAES.- ¿Qué supone para el lugar que acoge el hecho de que la Asociación de la
Sommellerie Internacional (ASI) celebre uno de estos grandes eventos en él? ¿Supone
un antes y un después?

A.R.- Yo creo que más que un antes y un después, creo que es parte de un diálogo. La
comunidad de los sommeliers en el mundo está comunicada, y hoy con el tema de las redes
sociales, 24 horas al día. Tenemos un mundo que está cambiando. Hace 20 años, había cuatro
o cinco críticos de vino, revistas de vino, que sí generaban una especie de antes y después. Y
hoy yo creo que ese rol de prescripción respecto de la recomendación del vino diario se ha
democratizado y está un poquito más abierto. Por supuesto que los críticos y las grandes
revistas siguen siendo muy importantes, pero yo no sé si necesariamente le cambia tanto la
vida a un productor una diferencia entre 88, 89 ó 90 puntos. Y esto me parece que tiene que
ver con que el rol del sommelier ha ido cobrando peso. Nosotros, como sommeliers, trabajamos
cada vez más insertos en el mundo del vino. Me parece que hay algo que es muy interesante
del rol del sommelier, que es que en un mundo que tiende a la concentración económica, cada
vez menos importadores y cada vez menos cadenas, y cada vez menos tiendas, el rol del
sommelier va un poco a romper con esto y a descentralizar y a tratar de comunicar diferentes
regiones del mundo, y productores tal vez más pequeños, y variedades nativas no masivas.
Entonces, me parece que el sommelier ha ido generando un espacio en la gastronomía y la
vitivinicultura muy interesante que hoy se ve amplificado por el crecimiento de las redes
sociales. El sommelier, hace diez años, le hablaba a los 40-80 comensales que tenía cada
noche en su restaurante. Hoy le habla a esos 40 u 80 comensales, pero también a 5.000,
10.000, 15.000 seguidores de sus redes sociales también, que encuentran en ese sommelier a
una persona que les habla en el mismo idioma y que la pueden conocer cuando van al
restaurante, que les habla de los vinos que se consiguen en las tiendas a las que ellos pueden
ir.
En este contexto en donde lo que vemos es un crecimiento de la figura del sommelier que es
sin prisa, pero también sin pausa, estar en el centro de esta conversación me parece que es
estratégicamente importante. Es importante además por diferentes motivos. Primero, porque le
da a los delegados de la ASI información de primera mano sobre los vinos y las regiones y los
productores. Segundo, esa información, a la que probablemente muchos sommeliers pueden
acceder desde lo teórico o desde la cata, me parece que la información se fija en su cabeza de
una manera diferente que cuando prueba ese vino y habla con ese productor en el viñedo, o en
la zona de producción. Cuando uno trae a los sommeliers del mundo a una región productora,
la información se graba en su cabeza y en sus emociones de otra manera. La conexión con ese
lugar es otra.
“Se genera una ida y vuelta muy interesante”
Y por último, cuando uno genera estas ediciones, hace en algún sentido mostrar los vinos y la
gastronomía española a toda la gente que viene de afuera, pero también es traer a la élite de la
sommellerie mundial a que esté en contacto con los sommeliers de España, con la prensa de
España, con los productores de España. Y ahí es donde se genera también una ida y vuelta
muy interesante, porque uno genera otra relación diferente cuando intercambia mails con un
colega en otra ciudad que cuando puede compartir una cena o unas copas en un bar después
de la parte formal de la reunión, o lo que fuera.
Y en este punto, creo que hay otra de las razones por las que la Asociación de la Sommellerie
Internacional (ASI) se ha mantenido y ha crecido durante más de 50 años y es que no hay en el
mundo, creo yo, muchas profesiones que cuenten con asociaciones similares a las de los
sommeliers. Yo creo que es en parte también porque los sommeliers trabajamos un poco como
generalistas, trabajamos con un corpus de información enorme. Los enólogos saben
muchísimo principalmente del viñedo sobre el que ellos trabajan, o las variedades, los
sommeliers tenemos que tener información de todo el mundo. Entones, en un punto, generar
una red de contactos, de pares, es algo vital para cualquier sommelier. Porque cuando viaja,
necesita ayuda para ver qué bodegas o qué productores va a visitar, porque cuando escribe
una carta de vinos, a veces consulta a su amigo para ver qué vinos poner en la carta, o qué
productores nuevos interesantes puede haber en la región.
“El vino se mueve a través de las relaciones entre personas”

Hay otro lugar donde esta pequeña reunión que hacemos en estos días en Valladolid, genera
oportunidades de intercambio de información, de networking, de relación, que para mí son
centrales, porque el vino no es un ‘commodity’. El vino se mueve a través de las relaciones
entre personas. Y generar estos espacios de intercambio de información, de catas, de
emociones, de momentos, es lo que para mí es la parte del iceberg que a veces va bajo el
agua. Uno ve la punta del iceberg, pero debajo hay una masa de cosas que suceden que son
igual o más importantes.
En las noticias siempre sale el ganador del concurso, pero a mí, como presidente de ASI, me
interesan también los cientos y miles de sommeliers que están estudiando todo el día para
tratar de ser mejores profesionales y ganar en sus concursos regionales o nacionales para
tratar de llegar a un concurso internacional y venir al mundial o a un concurso de Mejor
Sommelier de Europa.

Author: UAES - Departamento de Prensa

Share This Post On